Pages

domingo, 28 de junio de 2015

Datos biográficos de Miguel Ángel Asturias

 

Un saludo de su amigo Sören Garza (hombre), desde México.

 

 

 

Miguel Ángel Asturias

 

 

 

Miguel Ángel Asturias Rosales (ciudad de Guatemala, 19 de octubre de 1899 - Madrid, 9 de junio de 1974) fue un escritor, periodista y diplomático guatemalteco que contribuyó al desarrollo de la literatura latinoamericana, influyó en la cultura occidental y, al mismo tiempo, llamó la atención sobre la importancia de las culturas indígenas, especialmente las de su país natal, Guatemala.

 

Asturias nació y se crío en Guatemala, aunque vivió una parte importante de su vida adulta en el extranjero. Durante su primera estancia en París, en la década de los años 1920, estudió antropología y mitología indígena. Algunos científicos lo consideran el primer novelista latinoamericano en mostrar cómo el estudio de la antropología y de la lingüística podía influir en la literatura. En París, Asturias también se asoció con el movimiento surrealista. Se le atribuye la introducción de muchas características del estilo modernista en las letras latinoamericanas. Como tal, fue un importante precursor del boom latinoamericano de los años 1960 y 1970.

 

En El señor presidente, una de sus novelas más famosas, Asturias describe la vida bajo la dictadura despiadada del licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien gobernó a Guatemala entre 1898 y 1920. Su oposición pública a la tiranía lo llevó al exilio, por lo que tuvo que pasar gran parte de su vida en el extranjero, sobre todo en América del Sur y Europa. El libro Hombres de maíz, que se describe a veces como su obra maestra, es una defensa de la cultura maya. Asturias sintetiza su amplio conocimiento de las creencias mayas con sus convicciones políticas para canalizar ambas hacia una vida de compromiso y solidaridad. Su obra es a menudo identificada con las aspiraciones sociales y morales de la población guatemalteca.

 

Tras décadas de exilio y marginación, Asturias finalmente obtuvo amplio renombre en los años 1960. En 1965 ganó el Premio Lenin de la Paz de la Unión Soviética. Luego en 1967 recibió el Premio Nobel de Literatura, convirtiéndose así en el tercer autor americano no estadounidense en recibir este honor (tras Gabriela Mistral en 1945 y Saint-John Perse en 1960) y el segundo latinoamericano. Asturias pasó sus últimos años en Madrid, donde murió a la edad de 74 años. Fue enterrado en el cementerio de Père Lachaise en París.

 

 

 

Fuente: Wikipedia.

 


--
La libertad no hace felices a los humanos..., simplemente los hace humanos.

--
Has recibido este mensaje porque estás suscrito al grupo "Francia" de Grupos de Google.
Para anular la suscripción a este grupo y dejar de recibir sus mensajes, envía un correo electrónico a francia+unsubscribe@googlegroups.com.
Para publicar en este grupo, envía un correo electrónico a francia@googlegroups.com.
Visita este grupo en http://groups.google.com/group/francia.
Para acceder a más opciones, visita https://groups.google.com/d/optout.

Datos del libro ''Leyendas de Guatemala''

 

Un saludo de su amigo Sören Garza (hombre), desde México.

 

 

 

Datos del libro Leyendas de Guatemala de Miguel Ángel Asturias

 

 

 

 

 

Leyendas de Guatemala (1930) fue el primer libro publicado del autor y ganador del premio Nobel Miguel Ángel Asturias. El libro es una re-narración de cuentos de origen maya de Guatemala, el país natal de Asturias. Refleja los estudios de antropología y de civilizaciones indígenas centroamericanas que el autor llevó a cabo en la Sorbona en Francia, donde fue influenciado por la perspectiva europea.

 

La naturaleza de la tradición oral se hace evidente en Leyendas de Guatemala, como se muestra en la dedicatoria: "A mi madre, que me contaba cuentos." Esto refleja el carácter tradicional de los cuentos, en el que Asturias, a través de su ficcionalización, lleva la memoria colectiva a un nivel superior de conciencia. De acuerdo a Jean Franco, el libro se compone de "recreaciones líricas del folclore guatemalteco, muchas de las cuales se inspiraron en fuentes precolombinas y coloniales".

 

El estilo narrativo de Leyendas de Guatemala es el producto de un experimento afortunado que estableció una estructura que puede denominarse intuición poética, y un estilo que puede considerarse un precursor del movimiento literario conocido como realismo mágico. Se puede leer Leyendas de Guatemala no sólo desde una perspectiva antropológica, sino también como una experiencia estética que confirma la originalidad del estilo.

 

Leyendas de Guatemala se compone de una serie de cuentos que transforman las leyendas orales de la cultura popular en manifestaciones textuales pertinentes.

 

"Guatemala" sirve como primera introducción a las leyendas sobre la nación centroamericana que lleva el mismo nombre. Este cuento presenta Guatemala como un palimpsesto, en el que la dualidad del pasado vs el presente y la identidad maya-quiché vs la española se hace más prominente.

 

El cuento comienza con un camino sinuoso y una carreta que se acerca a una ciudad sin nombre, y se centra en una pareja de ancianos con bocio, don Chepe y Tina Nina, que están cargados con el patrimonio del país. Para unir las leyendas que componen el resto del libro contada por estos ancianos, se introduce el personaje "Cuco de los Sueños". El narrador relata dos anécdotas, una sobre el hermano Pedro de Betancourt y otra acerca de fray Payo Enríquez de Rivera. En ambos cuentos se destaca transformación y elementos contrastantes. El principal argumento de Asturias es que Guatemala es una nación construida sobre naciones y que el cambio es posible.

 

Asturias hace referencia a las principales ciudades y sitios de Guatemala, como Ciudad de Guatemala y Antigua, que se formaron durante la época colonial de Guatemala. También menciona los sitios guatemaltecos de Quiriguá, Tikal, así como Palenque y Copán, que aunque no forman parte de la actual Guatemala, formaron parte de la civilización maya.

 

En esta leyenda se explica que las ciudades modernas de Guatemala han sido construidas sobre antiguas ciudades coloniales e indígenas, lo que crea una imagen de Guatemala semejante a "una casa de varios niveles" y da legitimidad a la "unidad de las razas hispana y maya". Asturias subraya que las culturas antiguas se conservan dentro de estas capas.

 

Esta primera introducción trata de la reinstauración de la cultura del pasado y las tradiciones perdidas. Como tal, "Guatemala" puede ser entendida como una declaración personal de su propia estética, ya que es un texto que, como en las ciudades enterradas y superpuestas, todo se combina. Esta estrategia discursiva marca la complejidad de la identidad guatemalteca, la que con tanto fervor Asturias ha tratado a comprender y delinear en términos literarios durante la mayor parte de su vida.

 

Asturias se presenta al final del cuento. Al llegar a la capital, exclama "¡Mi pueblo! ¡Mi pueblo!" Así, se argumenta que este primer cuento revela los sentimientos de nostalgia de Asturias.

 

 

 

Fuente: Wikipedia.

 


--
La libertad no hace felices a los humanos..., simplemente los hace humanos.

--
Has recibido este mensaje porque estás suscrito al grupo "Francia" de Grupos de Google.
Para anular la suscripción a este grupo y dejar de recibir sus mensajes, envía un correo electrónico a francia+unsubscribe@googlegroups.com.
Para publicar en este grupo, envía un correo electrónico a francia@googlegroups.com.
Visita este grupo en http://groups.google.com/group/francia.
Para acceder a más opciones, visita https://groups.google.com/d/optout.

''Leyendas de Guatemala'', Miguel Ángel Asturias

 

Un saludo de su amigo Sören Garza (hombre), desde México.

 

 

 

Leyendas de Guatemala

Miguel Ángel Asturias

 

 

 

 

Guatemala

 

 

La carreta llega al pueblo rodando un paso hoy y otro mañana. En el apeadero, donde se encuentran la calle y el camino, está la primera tienda. Sus dueños son viejos, tienen güegüecho (bocio), han visto espantos, andarines y aparecidos, cuentan milagros y cierran la puerta cuando pasan los húngaros: esos que roban niños, comen caballo, hablan con el diablo y huyen de Dios. La calle se hunde como la hoja de una espada quebrada en el puño de la plaza. La plaza no es grande. La estrecha el marco de sus portales viejos, muy nobles y muy viejos. Las familias principales viven en ella y en las calles contiguas, tienen amistad con el obispo y el alcalde y no se relacionan con los artesanos, salvo, el día del apóstol Santiago, cuando, por sabido se calla, las señoritas sirven el chocolate de los pobres en el Palacio Episcopal.

 

En verano, la arboleda se borra entre las bojas amarillas, los paisajes aparecen desnudos, con claridad de vino viejo, y en invierno, el río crece y se lleva el puente.

 

Como se cuenta en las historias que ahora nadie cree —ni las abuelas ni los niños—, esta ciudad fue construida sobre ciudades enterradas en el centro de América. Para unir las piedras de sus muros la mezcla se amasó con leche. Para señalar su primera huella se enterraron envoltorios de tres dieces de plumas y tres dieces de cañutos de oro en polvo junto a la yerba-mala, atestigua un recio cronicón de linajes; en un palo podrido, saben otros, o bien bajo rimeros de leña o en la montaña de la que surgen fuentes.

 

Existe la creencia de que los árboles respiran el aliento de las personas que habitan las ciudades enterradas, y por eso, costumbre legendaria y familiar, a su sombra se aconsejan los que tienen que resolver casos de conciencia, los enamorados alivian su pena, se orientan los romeros perdidos del camino y reciben inspiración los poetas.

 

Los árboles hechizan la ciudad entera. La tela delgadísima del sueño se puebla de sombras que la hacen temblar. Ronda por Casa-Mata la Tatuana. El Sombrerón recorre los portales de un extremo a otro; salta, rueda, es Satanás de hule. Y asoma por las vegas el Cadejo, que roba mozas de trenzas largas y hace ñudos en las crines de los caballos. Empero, ni una pestaña se mueve en el fondo de la ciudad dormida, ni nada pasa realmente en la carne de las cosas sensibles.

 

El aliento de los árboles aleja las montañas, donde el camino ondula como hilo de humo. Oscurece, sobrenadan naranjas, se percibe el menor eco, tan honda repercusión tiene en el paisaje dormido una hoja que cae o un pájaro que canta, y despierta en el alma el Cuco de los Sueños.

 

El Cuco de los Sueños hace ver una ciudad muy grande —pensamiento claro que todos llevamos dentro—, cien veces más grande que esta ciudad de casas pintaditas en medio de la Rosca de San Blas. Es una ciudad formada de ciudades enterradas, superpuestas, como los pisos de una casa de altos. Piso sobre piso. Ciudad sobre ciudad. ¡Libro de estampas viejas, empastado en piedra con páginas de oro de Indias, de pergaminos españoles y de papel republicano! ¡Cofre que encierra las figuras heladas de una quimera muerta, el oro de las minas y el tesoro de los cabellos blancos de la luna guardados en sortijas de plata! Dentro de esta ciudad de altos se conservan intactas las ciudades antiguas. Por las escaleras suben imágenes de sueño sin dejar huella, sin hacer ruido. De puerta en puerta van cambiando los siglos. En la luz de las ventanas parpadean las sombras. Los fantasmas son las palabras de la eternidad. El Cuco de los Sueños va hilando los cuentos.

 

 

 

Para descargar el libro completo:

 

 

http://biblio3.url.edu.gt/Libros/asturias/leyendas_de_guatemala.pdf

 


--
La libertad no hace felices a los humanos..., simplemente los hace humanos.

--
Has recibido este mensaje porque estás suscrito al grupo "Francia" de Grupos de Google.
Para anular la suscripción a este grupo y dejar de recibir sus mensajes, envía un correo electrónico a francia+unsubscribe@googlegroups.com.
Para publicar en este grupo, envía un correo electrónico a francia@googlegroups.com.
Visita este grupo en http://groups.google.com/group/francia.
Para acceder a más opciones, visita https://groups.google.com/d/optout.