Pages

domingo, 19 de julio de 2015

''Malditas matemáticas'', Carlo Frabetti. Libro

 

Un saludo de su amigo Sören Garza (hombre), desde México.

 

 

 

Malditas matemáticas. Alicia en el país de los números

Carlo Frabetti

 

 

Capítulo 1

Las matemáticas no sirven para nada

 

 

 

Alicia estaba sentada en un banco del parque que había al lado de su casa, con un libro y un cuaderno en el regazo y un bolígrafo en la mano. Lucía un sol espléndido y los pájaros alegraban la mañana con sus trinos, pero la niña estaba de mal humor. Tenía que hacer los deberes.

 

—¡Malditas matemáticas! ¿Por qué tengo que perder el tiempo con estas ridículas cuentas en vez de jugar o leer un buen libro de aventuras? —se quejó en voz alta—. ¡Las matemáticas no sirven para nada!

 

Como si su exclamación hubiera sido un conjuro mágico, de detrás de unos matorrales que había junto al banco en el que estaba sentada salió un curioso personaje: era un individuo larguirucho, de rostro melancólico y vestido a la antigua; parecía recién salido de una ilustración de un viejo libro de Dickens que había en casa de la abuela, pensó Alicia.

 

—¿He oído bien, jovencita? ¿Acabas de decir que las matemáticas no sirven para nada? —preguntó entonces el hombre con expresión preocupada.

—Pues sí, eso he dicho. ¿Y tú quién eres? No serás uno de esos individuos que molestan a las niñas en los parques...

—Depende de lo que se entienda por molestar. Si las matemáticas te disgustan tanto como parecen indicar tus absurdas quejas, tal vez te moleste la presencia de un matemático,

—¿Eres un matemático? Más bien pareces uno de esos poetas que van por ahí deshojando margaritas.

—Es que también soy poeta.

—A ver, recítame un poema.

—Luego, tal vez. Cuando uno se encuentra con una niña testaruda que dice que las matemáticas no sirven para nada, lo primero que tiene que hacer es sacarla de su error.

—¡Yo no soy una niña testaruda! —protestó Alicia—. ¡Y no voy a dejar que me hables de matemáticas!

 —Es una actitud absurda, teniendo en cuenta lo mucho que te interesan los números.

—¿A mí? ¡Qué risa! No me interesan ni un poquito así —replicó ella juntando las yemas del índice y el pulgar hasta casi tocarse—. No sé nada de matemáticas, ni ganas tengo.

—Te equivocas. Sabes más de lo que crees. Por ejemplo, ¿cuántos años tienes?

—Once.

—¿Y cuántos tenías el año pasado?

—Vaya pregunta más tonta: diez, evidentemente.

—¿Lo ves? Sabes contar, y ése es el origen y la base de todas las matemáticas. Acabas de decir que no sirven para nada; pero ¿te has parado alguna vez a pensar cómo sería el mundo si no tuviéramos los números, si no pudiéramos contar?

—Sería más divertido, seguramente.

—Por ejemplo, tú no sabrías que tienes once años. Nadie lo sabría y, por lo tanto, en vez de estar tan tranquila ganduleando en el parque, a lo mejor te mandarían a trabajar como a una persona mayor.

— ¡Yo no estoy ganduleando, estoy estudiando matemáticas!

—Ah, estupendo. Es bueno que las niñas de once años estudien matemáticas. Por cierto, ¿sabes cómo se escribe el número once?

—Pues claro; así —contestó Alicia, y escribió 11 en su cuaderno.

—Muy bien. ¿Y por qué esos dos unos juntos representan el número once?

—Pues porque sí. Siempre ha sido así.

—Nada de eso. Para los antiguos romanos, por ejemplo, dos unos juntos no representaban el número once, sino el dos —replicó el hombre, y, tomando el bolígrafo de Alicia, escribió un gran II en el cuaderno.

—Es verdad —tuvo que admitir ella—. En casa de mi abuela hay un reloj del tiempo de los romanos y tiene un dos como ése.

—Y, bien mirado, parece lo más lógico, ¿no crees?

 

 

 

 

Para descargar el libro completo:

 

http://www.librosmaravillosos.com/malditasmatematicas/pdf/Malditas%20matematicas%20-%20Carlo%20Frabetti.pdf

 


--
La libertad no hace felices a los humanos..., simplemente los hace humanos.

--
Has recibido este mensaje porque estás suscrito al grupo "Francia" de Grupos de Google.
Para anular la suscripción a este grupo y dejar de recibir sus mensajes, envía un correo electrónico a francia+unsubscribe@googlegroups.com.
Para publicar en este grupo, envía un correo electrónico a francia@googlegroups.com.
Visita este grupo en http://groups.google.com/group/francia.
Para acceder a más opciones, visita https://groups.google.com/d/optout.

domingo, 12 de julio de 2015

La forma esférica de los astros. Ciencia

 

Un saludo de su amigo Sören Garza (hombre), desde México.

 

 

 

 

¿Por qué los planetas tienen forma de esfera?

 

 

 

Atracción entre materia da lugar a la formación de estrellas y planetas

 

 

 

 

11/07/2015

 

00:10

GDA / El Tiempo / Colombia

 

 

 

 

El universo está plagado de cientos de miles de millones de objetos en distancias enormes dominadas por una de las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza: la gravedad.

 

La atracción entre pequeños trozos de materia da lugar a la formación de estrellas y planetas, en procesos que pueden tardar millones de años. Las estrellas nacen de nubes de gas y de polvo que comienza a acumular material en un punto, que va creciendo en tamaño. Dependiendo de la masa que se congrega, la estrella que se forma puede ser pequeña como nuestro Sol o más grande.

En ambos casos la forma que se genera es la de una esfera y esto no es casualidad. La forma más óptima para concentrar materia alrededor de un punto (centro gravitatorio) es una esfera, estando así lo más cerca posible del centro y distribuida homogéneamente alrededor de este. El proceso recibe el nombre de ajuste isostático.

 

Una vez formadas, las estrellas comienzan a luchar por mantener su forma esférica. Esto se da entre dos fuerzas: la gravedad, que trata de comprimir la estrella hacia su centro, y la fuerza generada por la presión interna (producto de la energía que se libera en su interior por fusión nuclear) que intenta expandir el sistema. Algo similar a lo que sucede en los neumáticos, que soportan el peso de un carro gracias a la presión del gas en su interior.

Los planetas se forman de igual manera por la acumulación de material, en este caso escombros, rocas y polvo que se encuentran en un sistema solar primitivo. La forma que tienen los planetas es también esférica, aunque un poco achatada debido a la rotación.

 

Imaginemos que comenzamos a construir una montaña. Una tras otra vamos acumulando rocas y tierra, y nos preguntamos inevitablemente: ¿Qué altura podrá alcanzar? Nos damos cuenta entonces que entre mayor altura es más difícil que se mantenga en pie. La montaña se derrumba cuando su peso supera la fuerza de cohesión del material.

Esto depende, sin embargo, del planeta en donde hacemos el experimento. El monte Olimpo en Marte tiene tres veces la altura del Everest, pero dado que el planeta rojo es más pequeño que la Tierra, el peso del Olimpo es menor que si estuviera sobre nuestro planeta. Por ello, una irregularidad posible en un asteroide no lo será así en la Tierra.

 

Los asteroides pequeños son completamente irregulares y entre más grandes más esféricos serán. Cuando un cuerpo rocoso supera los 900 kilómetros de diámetro, su forma será esférica, una de las más comunes en todo el universo.

 

kal

 

 

 

Fuente:

 

http://www.eluniversal.com.mx/articulo/ciencia-y-salud/ciencia/2015/07/11/por-que-los-planetas-tienen-forma-de-esfera

 


--
La libertad no hace felices a los humanos..., simplemente los hace humanos.

--
Has recibido este mensaje porque estás suscrito al grupo "Francia" de Grupos de Google.
Para anular la suscripción a este grupo y dejar de recibir sus mensajes, envía un correo electrónico a francia+unsubscribe@googlegroups.com.
Para publicar en este grupo, envía un correo electrónico a francia@googlegroups.com.
Visita este grupo en http://groups.google.com/group/francia.
Para acceder a más opciones, visita https://groups.google.com/d/optout.

''Davis con la cabeza de Goliat'', Caravaggio. Pintura

 

Un saludo de su amigo Sören Garza (hombre), desde México.

 

 

 

David con la cabeza de Goliat

Caravaggio

 

 

 

 

David con la cabeza de Goliat es una pintura terminada en 1609 ó 1610 por el pintor barroco italiano Caravaggio. La obra se encuentra en la Galería Borghese, Roma. Otra versión de la misma obra, también realizada por Caravaggio, se encuentra Museo de Historia del Arte de Viena.

 

La pintura, que formaba parte de la colección del cardenal Scipione Borghese en 1613, ha sido datada dentro del período que va entre 1605 y 1610, y está incluida en la lista de candidatas como última obra de Caravaggio. De hecho, la melancolía que emana de la obra se adecua a los pensamientos oscuros del artista en sus últimos años. La temática recuerda a La degollación de San Juan Bautista en La Valeta, pero en esta ocasión no hay colores brillantes y, por tratarse de una pintura pequeña, existe un grado de intimidad que no era evidente en otros trabajos.

 

El muchacho (David) sostiene con asco su trofeo. «En esa cabeza [Caravaggio] deseaba representarse a sí mismo y, en el muchacho, a su caravaggino», escribió Manilli en 1650. Si la cabeza de Goliat es realmente la de Caravaggio, la pintura posee un elemento de repugnacia consigo mismo. Este recurso remite al modo en que Miguel Ángel, en El Juicio Final de la Capilla Sixtina, colocó un rostro angustiado con rasgos evidentemente suyos en el cuerpo despellejado de San Bartolomé; pero el ánimo de Caravaggio se asemeja más al de una persona desesperada. Como testigo de la luz de Dios, Bartolomé asciende al Paraíso; Goliat, enemigo de Dios, es condenado a la noche eterna.

 

Los colores plata sucio, negro y marrones dominan el cuadro. La luz hace que David parezca un muchacho de las calles, con una espada que tiene sólo una gota de sangre para demostrar que, al igual que Caravaggio, sabe lo que significa haber matado a un hombre. Otra gota de sangre en medio de la frente del gigante confirma que fue derribado por una piedra. En la espada aparece una inscripción abreviada: H-AS OS, en latín: Humilitas occidit superbiam ("La humildad mata al orgullo").

 

Una década más tarde, el cardenal Scipione encargó la realización de una estatua con David en el momento de lanzar la piedra a Goliat. Bernini estaba muy lejos de sufrir las mismas inquietudes de su ex maestro, y vio al accionar de David como algo alegre y estimulante, como un triunfo del espíritu humano expresándose a través de esfuerzo atlético de un hermoso cuerpo humano.

 

 

 

Fuente: Wikipedia.

 


--
La libertad no hace felices a los humanos..., simplemente los hace humanos.

--
Has recibido este mensaje porque estás suscrito al grupo "Francia" de Grupos de Google.
Para anular la suscripción a este grupo y dejar de recibir sus mensajes, envía un correo electrónico a francia+unsubscribe@googlegroups.com.
Para publicar en este grupo, envía un correo electrónico a francia@googlegroups.com.
Visita este grupo en http://groups.google.com/group/francia.
Para acceder a más opciones, visita https://groups.google.com/d/optout.